Sonido muy bueno, complicado emparejarHe estado usando los JBL Sense Pro durante un tiempo y la sensación general es un poco agridulce.
Para empezar, la construcción es buena. Se notan bien hechos y en la oreja encajan bastante bien. En ese sentido, la ergonomía está muy lograda y son cómodos incluso después de llevarlos un buen rato, sobre todo haciendo deporte.
El sonido está bien, se escucha claro y con buena calidad, pero aquí hay que tener en cuenta una cosa importante: son abiertos. Esto hace que para sitios ruidosos, tipo gimnasio, no sean la mejor opción. En cuanto hay ruido alrededor, se pierde bastante la experiencia.
El estuche de carga tampoco me ha convencido. Es más grande de lo normal por el formato de los auriculares y eso lo hace bastante incómodo. Llevarlo en el bolsillo no es buena idea, al menos para mí.
Donde de verdad empiezan los problemas es con el emparejamiento y la app. La primera vez todo es fácil y rápido, sin quejas. El problema llega cuando quieres usarlos en un segundo móvil o tocar algún ajuste de audio, como el spatial sound o el audio en alta resolución. Para cambiar eso te obliga a reiniciar los auriculares, y claro, toca volver a emparejar. Y ese proceso ya no es nada sencillo, más bien todo lo contrario. Acaba siendo bastante desesperante.
En resumen:
si los quieres para hacer deporte al aire libre, con un solo dispositivo y sin estar cambiando ajustes, van muy bien, son cómodos y suenan bien.
Pero en cuanto sales de ese uso concreto y quieres algo más flexible, se convierten en un pequeño dolor de cabeza.
No son malos auriculares, pero hay que tener muy claro para qué los quieres.